sábado, 22 de noviembre de 2008

La chica de la Mariposa (Parte 1)


Fue un verano del 2007, me paseaba, desorientado y aturdido por todo el tráfico de la ciudad capital esperando ansiadamente despejarme y distanciarme de todo esto.
Me alejé de esto junto a un amigo, a un club en Casuarinas, solo queríamos desubicarnos de esa sociedad tan putrefacta en la cual habitábamos.

Llegamos al club, nos alistamos y bajamos a la piscina que se encontraba en la primera planta, nos sentamos, yo con unos lentes ray ban y un vaso de espumeante y fría cerveza. Divisé a dos chicas, las cuales eran muy simpáticas, aunque me quede estupefacto con una de ellas, q se encontraba en la piscina, al salir ella de esta, me entorpeció la mirada; era alta, su cuerpo contorneaba una figura perfecta y curvilínea, su cabello que tapa sus hombros suelto y negro como la oscuridad de la noche iluminada por unos tiernos y grises ojos semejantes a la atmósfera de Lima, su rostro pulcro y delicada, blanco como un copo de nieve.

Al verla salir de la piscina, estrepitosamente me lancé con un perfecto clavado, antes de un generoso trago de la cerveza que me acompañaba, llamando su atención, tal combinación alcohol y el clavado me paró el cerebro y al salir con su intensa mirada que estaba fija en mi, mientras contemplaba como las gotas de agua recorrían su ya mencionado perfecto cuerpo y un pequeño tatuaje forma de mariposa que yacía en la parte inferior de su espalda, me quede sencillamente anonadado, bastó solo una sonrisa para entender la señal del poder acercarme y charlar con ella un rato.

Charlamos casi media hora, de sexo, amor, diversión, estudios y muchas cosas más que me resulta aburrido, solo hasta en el momento en el cual le pregunté: Oye, que planes para la noche? Sonriéndome me dijo: “No nada”.

La invité a una disco para que valla con su amigo y yo llevaba a mi amigo, bueno ella aceptó con el pacto de encontrarnos a las 9PM. Afueras del club.


Me aproximé a mi compañero e inseparable amigo, Con una sonrisa que reflejaba algo positivo, causando causalmente una sonrisa de satisfacción y esperanza a la diversión de mi amigo.

Subimos rápidamente, nos bañamos, nos alistamos, nos perfumábamos tal y como cuando un guerrero se prepara antes a salir a la batalla que decidirá la victoria o pérdida de tal juego pirotécnico, digo esto por la inmensidad de luces que existen;
destellos, gritos, bombardas y no me podría olvidar del invitado especial y más importante la bomba atómica; saltaba de alegría en mi cama como un infante saltando en trampolín, estuvimos listos en casi una hora nos tomamos cuatro latas de cervezas que quedaban en el cuarto y nos dispusimos a bajar a la entrada del club.

Allí estaban ellas, tacones altos, y unos vestidos, los cuales las hacían ver muy sensuales y ah nosotros nos hacían ver como especimenes desechados por la sociedad. Fue interesante.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Ayer, un ron cisneros?


Ayer, fue una de las últimas reuniones que entre amigos de un colegio se pueda dar, pues desagraciadamente nuestra maravillosa y excitante etapa escolar se acaba sin poder detenerla, un amigo F, planeo una reunión con el típico pretexto de celebrar su cumpleaños, sinceramente no faltó trago, no faltaron cigarros, todos nos encontrábamos en un ambiente recontra buena onda, existía tema de conversación, baile, risas, saltos alocados, pero a mí aún algo me faltaba y creo que a Bruno también.

Aproximadamente eran las 12 PM, cuando el “Brujo” –así le digo yo- me dijo que lo acompañara a comprar unos cigarros y un encendedor, bueno yo acepte, porque si bien la reunión esta increíble, como que me faltaba hacer algo. Mientras caminábamos en medio de la fría noche de Chiclayo, Bruno me dijo que si quería ir a una reunión donde se iba a encontrar “ella”, claramente no podía faltar a esa reunión pues “ella” va a ser en prácticamente un mes mi soñada pareja de promoción, fuimos primero a la casa de Bruno donde nos esperaba un ron appleton y una gaseosa que sería destinada a dicha reunión.

Llegamos raudamente a la reunión donde obviamente pasaron muchas cosas de las que no me gustaría hablar, ya que solo me quiero centrar en “ella”, ya yo un tanto alcoholizado, llegamos y ella estaba en la cocina, la salude y entré noté que aún no estaba muy alcoholizado, pues a un me da roche, vergüenza, palta o como quieran llamarle, tomé unos cuantos vasos de ron y creo que dio efecto, yo la veía bailar, y esperaba que en algún momento se acercase y entablar una divertida conversación, bueno eso se dio se acercó, conversamos un rato y luego inesperadamente nos separamos para luego, viéndola echada sobre un antiguo sofá –muy parecido a los de mi abuelita- decidí acercarme raudamente hacia ella y sentándome en el suelo, entablamos una conversación mágica, linda, alocada, divertida, increíble, galaxial, circundaba en mi cuerpo una sensación de tranquilidad- era lo que me faltaba- era imposible no pasarla bien con ella, me sentí muy cómodo.

Bailamos, bueno eso recuerdo y creo que lo hice mal, conversamos nos sentamos cada vez nos encontrábamos más cerca, cuando de pronto un gandul de chompa y que me caía bien hasta ese momento, se atrevió a sacarla a bailar frente a mí, sin si quiera decir, un disculpa o algo, ese fragmento me reventó el hígado, cayéndose por pedacitos, mientras la veía bailar, y lo que mi mente retorcida llena de alcohol se imaginaba, luego de un rato creo que se fue, con él, supongo que fue a dejarla pues lo vi entrar luego de un rato, no se si fue eso a tan solo fue un producto de mi imaginación, me siento tranquilo pues se que en algún momento la voy a volver a ver y saldremos a tomarnos un café o a comer algo y también me siento tranquilo porque se que si ese gandul lee esto, jamás sabrá que significa.

Se que este post parece muy Renato Cisneros, pero que se hace son sentimientos y repudios que no puedes evitar. M…I…E…R…D…A.


El título a este post se debe a una combinación explosiva, que son practicamente, mis catadores, los que dan un control de calidad a mis post, MariaGracia y Bruno.

viernes, 14 de noviembre de 2008

360º de Sangre (PARTE IV)

A los 12 años ya no podía resistir tanto maltrato, entonces apareció una chica que me daría muchas ganas de vivir y no ver las cosas tan mal, tal ves no era de mi gusto ni era una niña espectacular sino que fue la niña que me dio las fuerzas para poder luchar por mis ideales y salir del hueco en que me encontraba por tanto daño recibido, gracias a ella tal ves me encuentro contando esto, porque sino ya estaría muerto o vagando por las calles como un loco. La conocí en el colegio iba en mi grado era nuestro primer año de secundaria sin embargo, ella era una niña muy madura y centrada algo muy extraño si vemos que tan solo era una niña, nuestro amor si se puede llamar así fue algo fugaz, pero que sin duda ayudo mucho a mi vida y se lo agradezco de donde este, me enseño afrontar mis problemas y aguantar todo los golpes con el solo hecho de decirme:”El mundo da vueltas, no te preocupes”. Al escuchar esta frase de su boca me sentía tranquilo, satisfecho y conformista, pues sabía que algún día llegará la venganza, ciertamente no sabía si ella quería decirme eso pero así lo entendía, y me hacía sentir bien.

Al cabo de tres meses por el mese de agosto, la chica que cambio mi vida tuvo que irse de Lima, tenía que viajar a Panamá por trabajo de su padre, no hubo una despedida dramática ni nada por el estilo, simplemente un día no fue al colegio, y nos informaron que se había ido, sin duda me sentí mal, y me chocó por unos meses, luego lo olvidé y seguí con mi vida de golpes y maltratos.

Se acercaba navidad, regalos por aquí y por allá para mis primos, bueno para mí ni un saludo, ni una tierna sonrisa de alguien, simplemente toda la familia me repudiaba, trataba de hacer cualquier cosa para ganarme su cariño pero me era imposible todos me odiaban, sentía injusticia pero también sentía que no estaba en la capacidad como para reclamar. En noche buena toda la familia estaba reunida en la mesa, comiendo un exquisito pavo preparado por mi tío que además era buen cocinero, en esa escena que aún tengo grabada en mi mente, entendí la falta que es para una familia la presencia de una mujer y más aún la de una madre, en cierto modo logré entender claramente el repudio y odio que sentían hacia pero mí aún sentía que era injusto. (…)

¿Vamos al cine?


Es tarde, mis ojos se tiemblan de sueño, pero mi afán por escribir un sencillo y malísimo post me gana, la noche se torna un poco alumbrada por algunas estrellas que tratan de iluminarnos para no tropezarnos entre la oscuridad de la noche, corren ventarrones y no cabe duda que estoy en Chiclayo.


Hace unos días, con unos amigos de clase Harold, Pedro, Kevin y yo, discutíamos sobre un tema muy desapercibido pero muy interesante a la vez, no es otra cosa como “Vamos al Cine?”, bendita frase, que se le hace a una mujer especialmente cuando deseas algo mas allá de lo amical con esa persona, bajo esas palabras sombrías y un tanto frías se esconde un sentimiento de dulzura y timidez de la persona que lo dice, ya que concluimos todos en que el Vamos al Cine?, se puede resumir en una sinonimia como ¿Quieres estar conmigo? O ¿Me dejarías darte un beso?, mediante su respuesta ya sea afirmativa o negativa, tal vez, te des cuenta que esa chica simplemente no quiere nada contigo o hay alguna chance por más remota que sea, pero existe y es verdad.

Pero que hacer cuando estas allá, junto a ella comprando ya el boleto de entrada o el pop corn, que se embutirán como perros hambrientos durante la película, bueno la respuesta es simplemente no hacer nada, tan solo déjate llevar por el ambiente romántico, soñador que te brinda una instalación de cine, por esos destellos de luz durante la película, es como si existiera en cada butaca un manual de como ligarla, tan solo tienes que leer y llevar tu imaginación y cosas inexplicables sucederán en tu cuerpo y en el de tu acompañante.

Un beso en el Cine es romántico, dulce, soñado, animal, excitante, cosa que no encuentras tal vez en una cena romántica, un día en tu apartamento o un día de playa, y cosa muy graciosa de esto, es que la película nunca la entendiste, ya que no lo viste.

¿Has tenido una aventura amorosa en un cine? , sino lo has hecho considérate un “inadolescente”, ya que sino has tenido un beso en un cine, no has vivido lo suficiente para llamarte adolescente, sino lo has hecho que esperas, hay muchas butacas esperando por ti y tu oportuna e impredecible acompañante.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Crónica de un pasado



Todo comenzó una noche de Domingo muy fría, yo en mi cuarto exploraba algunos hi5s esperando encontrar algo en lo cual entretenerme, de pronto encuentro una cara que se me hizo muy familiar, inmediatamente entre a su álbum de fotos y me di cuenta que era “NM”, súbita e instantáneamente mis ilusiones y esperanzas de antaño salieron a la luz, en un mensaje que le deje, esperando locamente que ella tuviera un chispazo de mí o que tan sólo se acordara de mí.

Al siguiente día espere a ver si encontraba algún mensaje oculto dándome su respuesta o algún “oye, sí me acuerdo de ti”, ciertamente no estaba muy seguro de que se acordase ella de mí, pues ya casi habían pasado 4 o 3 años que no nos veíamos, y en el tiempo en el cual nos veíamos casi nunca hablábamos todo se perdía en una hipnotizante sonrisa de ella y en un enrojecimiento mío, bueno ese día no llegó nada a mi bandeja.

El martes la historia fue distinta, aunque sólo fue al final, pues toda la noche esperé a que llegue el mensaje mas mis esperanzas prácticamente se vieron derrotadas y el sueño me llevaba a caer rendido promedio de 10 PM, ya yo yacía en mi cama sin esperanzas y escuchando una penosa canción de “Sin bandera”, es en ese instante que escucho el “tucutín” ya característico en el msm, era ella diciéndome un “Hola”, yo por hacerme el interesante y para mantener mi ego varonil, que yacía derrotado ya, por la no respuesta de MN, le pregunté: “¿Quién eres?”, y es ahí donde la conversación comenzó a fluir, contándonos algunas cosas del pasado y que había pasado últimamente en su vida y demás, quedando en el hecho de vernos algún día que realice mi viaje hacia la cuidad capital.

Miércoles, se volvió a conectar y charlamos unos minutos, quedando ya para encontrarnos el viernes para salir a comer algo o tomar un café, tengo que admitir que en mí existía una ligera y muy remota ilusión de que en esa salida de Viernes pueda pasar algo, pues aunque parezca mentira, siempre la recordaba a ella como mi primera ilusión de niño.

Llegado ya el viernes, yo ya me encontraba en Lima, con muchas ganas de ver a NM, llegué hice unas cuantas cosas esa mañana, y la llamé para confirmar nuestra salida, mas rápidamente se me acabó el saldo, me disponía ya a hablar de un teléfono público, y en eso mi celular suena era MN confirmándome que sí podíamos salir, en ese momento noté su interés y me dieron más ganas de salir con ella mientras mis ilusiones aumentaban en un 0.01%.

Luego de unas cuantas confusiones y llamadas por el esperado encuentro, logré encontrarla, allí estaba ella, extremadamente hermosa, envuelta en un intenso humo de cigarro, luego de un saludo airado, prendí un cigarro y decidimos caminar mientras pensábamos qué hacer. Mientras conversábamos me di cuenta que su sonrisa, esa la cual me hipnotizaba de niño, seguía intacta, me hipnotizaba mientras caminaba y yo me escudaba en un poco de humo de cigarro, traté curiosamente de abrazarla, mas no se pudo, fuimos a unos juegos mecánicos a sentarnos y a reírnos de unos chibolos que prácticamente se encontraban en pleno acto sexual con ropa, ella me contó de que ella llevaba casi 2 años con un chico, sinceramente eso me descuadró y las esperanzas que tenía se esfumaron entre el cigarro que llevaba, hubieron algunas cosas de su relación que no me gustaron, tal vez no fui muy parcial en ese instante pero creo que a cualquier persona le hubiera dicho lo que le dije sobre su relación, ella me preguntó mi índice de enamoradas y si ahora estaba con alguien, "bueno yo no he tenido muchas enamoradas y ahora no tengo enamorada", le contesté.

Luego fuimos a un baile que se encontraban haciendo unas chicas de poca ropa frente a un escenario, nos reímos un rato –su risa me gustó mucho y aún lo escucho, me tranquiliza y me hace escribir esto- luego fuimos a comer unas pizzas pues me estaba muriendo de hambre.

Al poco tiempo, decidí no se si bien o para mal, hacernos de una pulsera cada uno como signo de recuerdo de los dos, tal vez estuve mal pues ahora cada vez que lea, escriba o juegue fútbol la voy a tener en mi mano derecha recordándola y pensando en su boda o algo por el estilo -que no estuviera para nada mal, simplemente que me descuadraría un poco- y bien porque voy a tener un motivo más para no olvidarme de su sonrisa, de su risa, de su rostro, de su pequeñez, de lo marrón de sus ojos, de su electrizante mirada y de su tierna y blanca piel de niña, escogí la segunda y fue así como adquirimos un par de pulseras, poniéndosela yo la suya y ella me puso la mía claro esta con la firme de promesa de nunca sacárnosla hasta el día en que nos volvamos a ver, previo a eso hubo un momento que sinceramente me puso triste y a la vez me alegro, pues ella me contó del fallecimiento de su padre, lo cual la puso muy emotiva, consolándola yo con un tímido y cariñoso abrazo y dándole mi apoyo pues siento que aún existe una gran herida ante tal inmensa pérdida.

Era tiempo de despedirnos, pero ella aún tenía una salida de noche de alojen con sus amigos, yo respectivamente también lo tenía, pero ella convenciéndome con un par de cigarros y una sonrisa que esperara a sus amigos y luego me retirara, yo acepté sin pasar un segundo de demora, yo encantado de seguir hablando con ella robándole una sonrisa, la convencí de que me acompañara al día siguiente a Miraflores para ver un par de cosas, luego de casi una hora llegaron sus amigos, sinceramente no se si eran personas o los 7 enanitos –sin ofender-, tomé un taxi y me despedí de ella con un beso, un abrazo y un cuídate; ella hizo lo mismo, y por la ventana pensé “Ojalá que ésta no sea la última vez que nos veamos”.

Al siguiente día la llamé, me había levantado tarde, y desgraciadamente ya no existía tiempo para que me acompañe, pues tenía que trabajar, así que le deseé suerte y le dije que ojalá nos volvamos a ver, eso le dije cuando ella ya había colgado el teléfono, pero bastaba escuchar mi voz para darse cuenta de esa petición.

Si existe una palabra como describir a NM y la cita que tuvimos simplemente diría encantadora, pues ella es una magnífica mujer, una excelente amiga, muy divertida, muy hermosa y sencilla, y no bastó estar en el mejor restaurante de Lima, en el mejor Púb o en la mejor disco; simplemente una banca, y unos cuantos cigarros para pasarla bien con ella
Claro sin menospreciarla, pues yo creo que chicas como ella se merecen lo mejor, gracias a esto entendí o prácticamente ella me enseño que no siempre la mejor diversión esta en los lujos o en las cosas que se necesiten más de 10 soles. Gracias NM.

Tal vez si hubiese pasado algo no hubiese escrito esto, ni la hubiese pasado tan bien, o quien sabe tal vez no, bueno espero que le vaya bien en todo, y siempre busque su felicidad, que aunque yo este lejos siempre trataré de preguntarle de eso, para que nunca se olvide de esa forma que tiene de sonreír, tal vez en unos años la vuelva a ver, nos enamoremos, nos casemos, tengamos hijos, y sea ella la mujer con la que siempre soñé. Quizás-aunque yo sepa en mi interior, que es tan solo una utopía-.Suerte NM.
Un agradecimiento a Bruno que me ayudo en los errores ortográficos de este post.