A los 12 años ya no podía resistir tanto maltrato, entonces apareció una chica que me daría muchas ganas de vivir y no ver las cosas tan mal, tal ves no era de mi gusto ni era una niña espectacular sino que fue la niña que me dio las fuerzas para poder luchar por mis ideales y salir del hueco en que me encontraba por tanto daño recibido, gracias a ella tal ves me encuentro contando esto, porque sino ya estaría muerto o vagando por las calles como un loco. La conocí en el colegio iba en mi grado era nuestro primer año de secundaria sin embargo, ella era una niña muy madura y centrada algo muy extraño si vemos que tan solo era una niña, nuestro amor si se puede llamar así fue algo fugaz, pero que sin duda ayudo mucho a mi vida y se lo agradezco de donde este, me enseño afrontar mis problemas y aguantar todo los golpes con el solo hecho de decirme:”El mundo da vueltas, no te preocupes”. Al escuchar esta frase de su boca me sentía tranquilo, satisfecho y conformista, pues sabía que algún día llegará la venganza, ciertamente no sabía si ella quería decirme eso pero así lo entendía, y me hacía sentir bien.Al cabo de tres meses por el mese de agosto, la chica que cambio mi vida tuvo que irse de Lima, tenía que viajar a Panamá por trabajo de su padre, no hubo una despedida dramática ni nada por el estilo, simplemente un día no fue al colegio, y nos informaron que se había ido, sin duda me sentí mal, y me chocó por unos meses, luego lo olvidé y seguí con mi vida de golpes y maltratos.
Se acercaba navidad, regalos por aquí y por allá para mis primos, bueno para mí ni un saludo, ni una tierna sonrisa de alguien, simplemente toda la familia me repudiaba, trataba de hacer cualquier cosa para ganarme su cariño pero me era imposible todos me odiaban, sentía injusticia pero también sentía que no estaba en la capacidad como para reclamar. En noche buena toda la familia estaba reunida en la mesa, comiendo un exquisito pavo preparado por mi tío que además era buen cocinero, en esa escena que aún tengo grabada en mi mente, entendí la falta que es para una familia la presencia de una mujer y más aún la de una madre, en cierto modo logré entender claramente el repudio y odio que sentían hacia pero mí aún sentía que era injusto. (…)

No hay comentarios:
Publicar un comentario