domingo, 26 de julio de 2009

Just a new beginning.


Hoy mi cerebro esta en blanco, y solo puedo decir que el fin de una historia, bien halla sido feliz o penoso, es el comienzo de otra, viviendo y pensando en la incertidumbre de como acabará.

miércoles, 22 de julio de 2009

Un whisky con Camila




Estando en la barra, seguimos conversando, siempre teníamos un tema de conversación entre nuestros labios(y en especial en sus hermosos labios), con el cual podíamos reirnos o ponernos serios, podíamos hablar de tantas cosas sin tabúes ni reproches, esto la hacía una de las chicas más interesantes y asombrosas que había conocido. Pensé que ella cumplió con todos los estándares que una novia para mi gusto puede tener, era inteligente, divertida y algo que fue y es muy importante para mí, Mariana era mi mejor amiga.



Mi whisky se terminó por aguar pues me perdía y me quedaba sin movimientos cada vez que Mariana cogía su copa de martini y se la llevaba a sus carnosos labios, haciendo de esa experiencia la más placentera posible.








Angello llega a la barra donde nos encontrábamos, lo saludamos y por fin me pude percatar lo malo y desagradable que estaba mi whisky y todo lo que se había consumido mi cigarrillo. Angello con un tono misterioso y alcohólico nos dice: "Que pasa muchachos porqué no bailan"; el ambiente era bueno, las luces y la música perfecta para enredar mi cuerpo con el de Mariana en la pista de baile, el único problema era que no tenía ni la más mínima idea de como bailar el tipo de música que pasaban, es más, no sabía bailar ningún tipo de música. De pronto Mariana me manda una de esas miradas, esas con las cuales me hechizaba, y me dice: "Nacho, vamos a bailar"; era imposible negarle esa posibilidad luego de esa mirada, las excusas eran imposibles, asi que fuimos al recinto de baile, donde los cuerpos de los jóvenes, se rozaban y se toqueteaban con un tono atrevido o mejor dicho sexual. Estaban tocando la canción del momento "I Know you want me", mientras Mariana se movía de una forma tan sensual, yo quedaba sin ideas de que hacer en la pista, sentía que hacía el ridículo, y los comentarios que escuchaba o los inventaba en mi cabeza eran: "Miren a ese pavazo, con esa flaquita tan simpática, y tan bien que baila, que desperdicio, carajo". Mariana al percatarse de esto me mira, se sonríe y me dice: "Sigue el ritmo, que la música fluya", yo sin entender nada de lo que me dijo, empiezo a moverme, algo desesperado y descordinado; ahora si estaba haciendo el peor ridículo de mi vida, Mariana se ríe y me dice: "Te amo nacho", me quedé en shock, no sé porque, tal vez porque seguía pensando en el amor que estaba sintiendo por ella, pero no le dije nada, solo le dí un beso en la frente, y subimos a la barra de nuevo pues mi cuerpo estaba cansado de tanto bailar y de hacer el ridículo.






Pido otro whisky, pero esta vez Mariana optó por un solo un vaso con agua, conversamos de lo chistoso que me veía bailando con ella, nos matábamos de risa todo el tiempo, no me importaba ser su payaso de vez en cuando, con tal de verla sonreír, que es tan placentero como estar echado en la puesta del sol con un cigarro entre los dedos, luego de rato se va al baño, pues como siempre quería retocarse y ver si estaba igual de linda como llegó.




Estaba sentado, de pronto se acerca Camila, mi ex enamorada, de la cual no tengo los mejores recuerdos, ya que nuestra relación fue un poco dura, frustrante y jodida; llega y me saluda, bruscamente, estaba totalmente drogada y ebria, inclusive no se podía mantenerse de pie, se sienta a mi lado, y se toma mi medio vaso de whisky de un solo trago, diciendome: "Hay Nachito, nunca pude olvidarme de ti y de tus besos", lanzándose contra mi cara, robándome un beso; es innegable que sus besos me gustaban, error!, solo me excitaban, actuando rápidamente para que nadie notará el altercado, me alejo diciéndole: "Carajo Camila, que haces!", volteo y veo a Mariana solloza, esta me mira y se va corriendo hacía el lugar donde estaban unos amigos, pienso y grito: "Mierda, Camila la jodiste". Al acto corro donde está Mariana.


martes, 21 de julio de 2009

Miedo al Amor?

Eran las 9 PM, era una noche frívola y penumbrosa, las estrellas se veían más lejanas que nunca, sobre el suelo caía una densa niebla que atemorizaba a cualquiera y la luna se veía redonda, luminosa y blanca; tan blanca como la casta nieve; llegaba de comprar unos cigarrillos y un jabón que necesitaba para bañarme, al entrar a mi departamento, una fría ráfaga de aire cruza mi cuerpo, esto me estremeció y me causó una ligera sensación de miedo. Al entrar a mi recinto, escucho mi celular timbrando, era un mensaje de Mariana diciendo: “Ignacio, te espero a las diez media en la puerta de mi casa, vente caminando que llevare mi auto. Te quiero”; luego de leer esto, tiro el celular, prendo un cigarrillo y me acuesto en mi cama, pensando mientras el humo del cigarro me envolvía y me acogía en su espesor, prendo la TV mas no pienso ni veo el programa que pasan, sino pienso, en el posible hecho de enamorarme de Mariana con la cual ya llevaba casi 6 meses de relación, y donde claro esta, ella era siempre la que daba el primer paso para todo, pues sabía que ella estaba perdidamente enamorada de este frágil y desgastado espécimen.





Tomo un apresurado baño pues mientras estaba echado habían pasado casi 45 minutos y casi no tenía tiempo, pues tenía que ir con Mariana, termino esto, cojo la primera ropa que estaba en mi armario, me visto, sacudo mi cabello, y algo de perfume cae sobre mi rostro y ropa, me apresuro al salir, salgo de mi departamento dirigiéndome hacia la casa de Mariana, que se encontraba a la vuelta de la mía, prendo un cigarrillo, y camino; mientras camino observo todo a mi alrededor, una pareja de ancianos sonriendo y despilfarrando amor como si fueran dos adolescentes enamorados, unos chicos drogándose, viviendo la vida a mil por hora y por último un sombrero de paja tirado en la acera, que daba signos de soledad y tristeza. Se hacía tarde y la frialdad y tristeza de esta noche denotaba que no sería una buena noche, pero a mi no me importaba pues siempre que estaba con Mariana la pasaba de maravilla sin importar como este el clima o como estén mis ganas, podía estar con una tonelada de mierda encima pero ella con una sonrisa y una mirada me hacia olvidar de todo, esto hacía que sienta, que en realidad me estaba enamorando de ella.

Al llegar a su casa, estaba hermosa y radiante, su cabello rizado y suelto, tenía un vestido blanco y corto, que le hacían ver sus tonificadas y rechonchas piernas, sin duda al verla, caí rendido a sus pies, le doy un beso en la frente con el cual siempre la saludaba y me despedía y hacía esto, pues yo era muy alto y siempre acostumbraba a besarle su frente. Subimos a su auto rojo el cual era tan de putamadre como ella, antes de subir me dice: “Ignacio maneja tú”, recibo las llaves y partimos hacia Queens, donde celebraríamos el cumpleaños de Angello, el cual era amigo de los dos, pues sirvió de cupido en la relación que tenía con Mariana.

Estaciono el carro, bajamos y caminamos de la mano hacia el recinto el cual nos acogía con buena música, el pronóstico de que sería una mala noche se esfumó, con el solo hecho que Mariana este a mi lado, sonriéndome y coqueteando todo el rato, esto me era raro pues si bien es cierto, ella siempre me hacia poner de buen humor, lo que sentí aquel día era algo más que un simple buen humor, creo que era amor, pero esto en vez de alegrarme y llenarme del todo, me causaba algo de intriga con un sentimiento de miedo y rechazo hacia esto, pues era algo que nunca había sentido.

Al entrar a la discoteca: Mariana me dice: “Oye, Ignacio hoy quiero dormir en tu depa”, yo muy fríamente le digo: “Esta bien”, ella me miro de una forma distinta pero no le tomé importancia y caminamos, para encontrarnos con nuestro amigo, al cual pronto divisamos y estaba bailando con una chica de aspecto no tan púdico, nos reímos un rato y nos dirigimos hacia la barra, me pido un whisky y ella se pide un martini; ella se sonreía al verme y yo le hacía un par de juegos con los ojos, mientras tomaba mi whisky y fumaba un cigarrillo, recuerdo que siempre me decía deje el cigarro pues me iba a terminar matando, pero que me quite ese vicio era casi imposible, aunque con lo que estaba empezando a sentir no sé, este nuevo sentimiento me hizo pensar que cualquier cosa podría pasar.








Continuará..?

domingo, 19 de julio de 2009

Caminar..



Hoy me encuentro en casa, algo aburrido pero tranquilo, tranquilo de estar de regreso aunque no sea por mucho tiempo. Este viaje me ayudó a descifrar y ordenar varias cosas que estaban revolotenado en mi cerebro, no las entendía por lo inmaduro que soy o por la cercanía del problema, hoy luego de casi 20 días lejos de todo, entiendo las cosas y les doy un giro distinto, un giro favorable para mi, tratando de cuidarme, como me lo dice mi instinto, hoy puedo decir que vuelvo a caminar como antes, no siento que soy otro, solo siento que tal vez eh madurado algo, y me ha ayudado hacer algo mejor.

Vuelvo a mi cuarto de antes, donde tantos recuerdos y anécdotas tengo, me acuesto y escucho algo de música mientras enciendo un cigarrillo, el humo cobijándome, abrigándome del intenso frío, me hace pensar y reflexionar sobre todo, pensar en que el amor a veces puede ser doloroso, frívolo y demoniaco, pero me dice tambien que siempre hay que darle vuelta a la página, tal vez eso fue lo que me enseño este viaje, a no hacerme problema por tonterías y saber disimular dolor o frustración.
El tiempo curo la herida, mas no la cicatrizo por completo simplemente la disimulo como cuando tratamos de disimular algunos defectos en nosotros, y es así como el viento trajo el cambio en mi, me hizo pensar en los recuerdos bellos y desechar todas esas ideas ilusorias pensando en que la vida sigue y simplemente tengo que seguir caminando.