
Tengo miedo de quererte
y salir lastimado,
trato de sacarte
pero me es imposible.
Te recuerdo a cada instante
sin querer apareces en mi mente
como estrellas,
cuando empiezas a contarlas.
Recuerdo tu mirada,
en la cual me pierdo
como barco en la marea
esperando que me salves.
Aún recuerdo,
el lugar donde nos conocimos
y le Doy gracias a Dios
por haberte encontrado.
Te hago reir,
a veces enojar
pero al fin y al acabo
trato de hacerte feliz.
Ya que,
siendo feliz tú
yo lo soy
sin razón alguna.
Te convertiste en una necesidad
tal como necesito del sol,
tienes ese brillo especial
que hace iluminarme.
No olvides que te quiero,
lucharé por ti
y siempre buscaré
arrancarte una sonrisa de tu rostro.
Esa dulce sonrisa
que me llena
y me hace ver la vida
de una forma más distinta.
