
Estoy en el primer minuto del Miércoles 10 de Octubre, un día cualquiera para toda la población pero menos para un aproximado de 90 personas mal llamadas adolescentes, es el fin de una historia, el cierre de un libro con lugar a una continuación lejana, llena de barrigas hinchadas síntomas de harta cervezas, engordamientos futuros, pérdida de cabello o lleno de babas por nuevos seres que trajimos al mundo, se me es imposible dormir con el pensamiento de que mañana es el fin, aún nos faltan dos exámenes, pero ciertamente ¿Quién fue capaz de coger su cuaderno y darle un repasada?, sin dejar de pensar en mañana, no te preocupes Martín de repente tu sí, muchas cosas han pasado este año y años pasado que no tuve ni la suerte ni la dicha de pasarlos pues no los conocía. Cuando llegué pensé ser un ave de paso, un antisocial, que ni mi presencia quería hacer notar aunque algunas veces me comportaba así, no pensé encontrarme tan buenos amigos, con los cuales pueda contarle algunos secretos, decirme y decirle unos cuantos consejos o fumarnos un cigarro mientras conversábamos pues uno se sentía mal o simplemente era necesario un plática.
Como olvidar, aquellos momentos cerveceros, pisqueros, roneros, o a punta de saca verdad con grandes y mejores amigos como lo son: Sergi, Dieguichi, Franco, Feto, Brujo, Oso y si me olvide de otros que nos acompañaron fugazmente como lo fueron: D. Mimbela, Bayrol, Pedro, Charapo o Renzo; Como olvidar a los leguilleros con su interminable y apetitoso, sangre bendita de cuanta reunión se aparecieran: Pacheco, El Mera y El Sapo, como olvidar a los pajeritos del salón como: Tipis y Seiji; Como olvidar a la secta ambiental del salón como lo fueron: Rosco, Chacón o Willy; a los eternamente enamorados: Harold, el Rambo o Yi; Al Marinero Martín; Al colombroño Samamé; Al niño bueno Abel, al airoso del Chino Wan, a Jonathan y su rápida y desentendible forma de hablar, al Jorobado y su única Bola (Juan MA), al dos centros de las bromas : Angel y El cholo; al terrorista Vargas, Al colado del salón Mauricio, al muerto Erwick o la soledad de Arturo; jamás olvidaré a esa gente que poco a poco fue entrando en mi cabeza para bajar y clavarse en mi corazón, tal ves en este momento suene muy sentimentalista; pero es la única forma como puedo expresarlo; tal ves me olvide algunos nombres; Lo siento no tengo buena memoria.
Agradezco a Dios y al destino a vernos cruzado y haberlos podido conocerlos, tal ves no ah todos como me hubiese gustado, pero eh aprendido muchas cosas de ustedes y ahora que ya salimos del colegio quiero desearles mucha suerte y espero que alguna vez así como Dios y el destino me hizo encontrarlos, vuelvan a traerme una felicidad volviéndolos a ver y recordar los interminables momentos escolares. Chau!
Ahora ya acabó el colegio, hicieron la tradicional despedida y el recorrido por el colegio, sinceramente me pareció muy chévere y me emocioné mucho, luego fuimos a reunirnos en un local, donde el licor, el humo del cigarro, las risas, los lloriqueos y las últimas firmas en la camisa sobraron, la pasamos muy bien, con algunos desmanes propios del alcohol y de la juerga, siento que nos vamos a volver a ver y esa predicción la tengo pues el alcohol une almas, personas, enemigos y más aún AMIGOS! Chau ahora así.
Como olvidar, aquellos momentos cerveceros, pisqueros, roneros, o a punta de saca verdad con grandes y mejores amigos como lo son: Sergi, Dieguichi, Franco, Feto, Brujo, Oso y si me olvide de otros que nos acompañaron fugazmente como lo fueron: D. Mimbela, Bayrol, Pedro, Charapo o Renzo; Como olvidar a los leguilleros con su interminable y apetitoso, sangre bendita de cuanta reunión se aparecieran: Pacheco, El Mera y El Sapo, como olvidar a los pajeritos del salón como: Tipis y Seiji; Como olvidar a la secta ambiental del salón como lo fueron: Rosco, Chacón o Willy; a los eternamente enamorados: Harold, el Rambo o Yi; Al Marinero Martín; Al colombroño Samamé; Al niño bueno Abel, al airoso del Chino Wan, a Jonathan y su rápida y desentendible forma de hablar, al Jorobado y su única Bola (Juan MA), al dos centros de las bromas : Angel y El cholo; al terrorista Vargas, Al colado del salón Mauricio, al muerto Erwick o la soledad de Arturo; jamás olvidaré a esa gente que poco a poco fue entrando en mi cabeza para bajar y clavarse en mi corazón, tal ves en este momento suene muy sentimentalista; pero es la única forma como puedo expresarlo; tal ves me olvide algunos nombres; Lo siento no tengo buena memoria.
Agradezco a Dios y al destino a vernos cruzado y haberlos podido conocerlos, tal ves no ah todos como me hubiese gustado, pero eh aprendido muchas cosas de ustedes y ahora que ya salimos del colegio quiero desearles mucha suerte y espero que alguna vez así como Dios y el destino me hizo encontrarlos, vuelvan a traerme una felicidad volviéndolos a ver y recordar los interminables momentos escolares. Chau!
Ahora ya acabó el colegio, hicieron la tradicional despedida y el recorrido por el colegio, sinceramente me pareció muy chévere y me emocioné mucho, luego fuimos a reunirnos en un local, donde el licor, el humo del cigarro, las risas, los lloriqueos y las últimas firmas en la camisa sobraron, la pasamos muy bien, con algunos desmanes propios del alcohol y de la juerga, siento que nos vamos a volver a ver y esa predicción la tengo pues el alcohol une almas, personas, enemigos y más aún AMIGOS! Chau ahora así.

puxaa tu sabes xq pones esooo xq todo es verdaaa eres de la ptmr y siempre te la voy a decirrr ...oso
ResponderEliminarBroer te voy a extrañar, fue un gran año y fue maravilloso conocerte... suerte en todo. espero poder llegar a piura contigo.
ResponderEliminarLa vida me enseño a que por algún mal que te pase, se te vienen dos buenas noticias.
ResponderEliminar