Después de abrir esa carta, me acuesto y pienso, la verdad no sabía que pensaba, pues era revivir mi pasado, remover mis recuerdos y con eso remover mi corazón que había estado adquiriendo dureza últimamente; mientas el cielo retumbaba en las calle, la neblina era espesa y triste, y una lluvia incesante calaba en las ventanas de mi cuarto.
De pronto caigo en un profundo sueño. Era un sueño raro, me encontraba en un paisaje, tirado boca arriba, mi mirada estaba desorbitada y la imagen de una Mariana angelical, rodeada por un brillo especial adornada por un par de alas que la hacían revolotear por todo el campo. Me miraba y me sonreía, jugaba con su cabello rizado mientras coqueteaba conmigo; sin embargo muy rápidamente cambia de gestos y una tímida lágrima corre por su imperpetuable rostro. Mis ojos aún desorbitados, también se ponen llorosos. Escucho la vez algo entrecortada de Mariana diciéndome: “No todo esta concluido sobre lo que pasó”.
Me levanto eran las seis de la mañana, intenté levantarme para irme a la chamba pero el día anterior había tenido un día muy agitado, y no me sentía en la capacidad de trabajar; así que opté por llamar al trabajo y fingir un fuerte dolor estomacal, típico para deshacerte de las preguntas del trabajo y típico también en los adolescentes para faltar al colegio.
Mientras preparaba huevos revueltos y el café mañanero, prendo la TV, y veo que se estaba desatando la lucha contra el aborto eugenésico y por violación, siendo estos temas algo pesados para mí, ya que siento que el mundo poco a poco está cayendo en un caos que luego será difícil librarnos, apago el aparato, y opto por algo de música.
Prendo mi reproductor de música y mientras escuchaba “In my Place de Coldplay”, tomaba mi desayuno, con la paciencia que extrañaba tomarlo y que el trabajo y la agitada vida limeña me lo había quitado.
Pero algo raro en mí estaba pasando, y todo era por el sueño, este sueño tan raro que había tenido de madrugada, me hizo pensar en tantas cosas en tantos recuerdos, hasta el punto de revivir la muerte de Mariana, pensando en que algo que no quedó concluso en lo que pasó, por ejemplo: ¿Porqué no se abrió la bolsa de aire de Mariana?, ¿Porqué se estrelló contra tal poste si todo estaba alumbrado y Mariana no estaba nada mareada?; esos porqués quedaron inconclusos y confusos, y con este sueño, entendí que Mariana quería que llegué al fondo de esto, pues no sabía la sorpresa que me llevaría.
Al acabar mi desayuno, el día se pintaba soleado y agradable, como para darme una vuelta por las playas del sur limeño, o tan siquiera darse una vuelta por el circuito de playas y disfrutar por un rato del sol, que en Lima ya era extraño ver eso.
Aparte que la playa siempre es un buen sitio para pensar y reflexionar en todo lo que me había pasado, y descifrar, si todo eso era una señal que me proponía el destino o simplemente era cosas del azar y de la coincidencia.
Al lavar los servicios, y poner algo de orden en mi cuarto, prendo un cigarrillo, y cojo mi celular por si hay alguna novedad, era casi un ritual de cada 30 minutos coger mi celular y ver si había algo nuevo para mí y si había un mensaje de voz.(…)
-Oe cabrón, porque te quitaste ayer, no jodas, se puso chévere después. En serio puta si te molestaste por la sorpresita que te mandé, no quise joderte, pero entiende que tienes que olvidarte de Mariana y si no te coges a nadie jamás la vas a olvidar. La repetimos hoy que dices?. Me llamas pues un abrazo
Luego de escuchar el mensaje, las ganas de irme a la playa o por último salir de mi departamento se fueron a la mierda, las ganas de llamar a Angello y decirle cabrón a él porque nunca me dijo que se moría por Mariana y también decirle que en vez de un abrazo tenía ganas de demolerlo a golpes por todo lo que le dijo a Mariana en esa carta, pero una extraña voz en mí me hizo desistir de esa llamada tan aforado y opté por prender otro cigarrillo, para de alguna forma tranquilizarme y relajarme por lo que paso.
Supuse que estaba algo rencoroso por lo de Mariana, y en cierto modo entendí pues cuando uno está enamorado se vuelve loco, pero en sus palabras había algo raro y enfermizo lo cual me hizo dudar de la pureza de su amor, inclusive pensamientos de haberla obligado a Mariana a hacer algo que hubiese querido hacer, cruzaron por mi cabeza como un viento fugaz.
Ya, algo más tranquilo decidí llamarlo y aclarar todas las cosas, como patas que éramos aunque ya no sabía que pensar, tal ves solo era por conveniencia o por envidia ni idea, pero yo hasta antes de la carta lo consideraba mi mejor amigo(…)
-I: Angello ¿qué tal?, ¿en que andas?
-A: En nada, bien resentido eres Nacho, pucha de verdad quería ayudarte, pero de todas maneras disculpa.
-I: No te preocupes, yo también exageré algo.
-A: Franco, hay que hacer algo hoy pues.
-I: Ya normal, plan de 9 te recojo a tu depa. También quiero hablar contigo de algo sobre el pasado.
-A: Ya empezaste cabrón, pero ya normal. Te espero bro.
-I: Ok, nos vemos un abrazo!
De pronto caigo en un profundo sueño. Era un sueño raro, me encontraba en un paisaje, tirado boca arriba, mi mirada estaba desorbitada y la imagen de una Mariana angelical, rodeada por un brillo especial adornada por un par de alas que la hacían revolotear por todo el campo. Me miraba y me sonreía, jugaba con su cabello rizado mientras coqueteaba conmigo; sin embargo muy rápidamente cambia de gestos y una tímida lágrima corre por su imperpetuable rostro. Mis ojos aún desorbitados, también se ponen llorosos. Escucho la vez algo entrecortada de Mariana diciéndome: “No todo esta concluido sobre lo que pasó”.
Me levanto eran las seis de la mañana, intenté levantarme para irme a la chamba pero el día anterior había tenido un día muy agitado, y no me sentía en la capacidad de trabajar; así que opté por llamar al trabajo y fingir un fuerte dolor estomacal, típico para deshacerte de las preguntas del trabajo y típico también en los adolescentes para faltar al colegio.
Mientras preparaba huevos revueltos y el café mañanero, prendo la TV, y veo que se estaba desatando la lucha contra el aborto eugenésico y por violación, siendo estos temas algo pesados para mí, ya que siento que el mundo poco a poco está cayendo en un caos que luego será difícil librarnos, apago el aparato, y opto por algo de música.
Prendo mi reproductor de música y mientras escuchaba “In my Place de Coldplay”, tomaba mi desayuno, con la paciencia que extrañaba tomarlo y que el trabajo y la agitada vida limeña me lo había quitado.
Pero algo raro en mí estaba pasando, y todo era por el sueño, este sueño tan raro que había tenido de madrugada, me hizo pensar en tantas cosas en tantos recuerdos, hasta el punto de revivir la muerte de Mariana, pensando en que algo que no quedó concluso en lo que pasó, por ejemplo: ¿Porqué no se abrió la bolsa de aire de Mariana?, ¿Porqué se estrelló contra tal poste si todo estaba alumbrado y Mariana no estaba nada mareada?; esos porqués quedaron inconclusos y confusos, y con este sueño, entendí que Mariana quería que llegué al fondo de esto, pues no sabía la sorpresa que me llevaría.
Al acabar mi desayuno, el día se pintaba soleado y agradable, como para darme una vuelta por las playas del sur limeño, o tan siquiera darse una vuelta por el circuito de playas y disfrutar por un rato del sol, que en Lima ya era extraño ver eso.
Aparte que la playa siempre es un buen sitio para pensar y reflexionar en todo lo que me había pasado, y descifrar, si todo eso era una señal que me proponía el destino o simplemente era cosas del azar y de la coincidencia.
Al lavar los servicios, y poner algo de orden en mi cuarto, prendo un cigarrillo, y cojo mi celular por si hay alguna novedad, era casi un ritual de cada 30 minutos coger mi celular y ver si había algo nuevo para mí y si había un mensaje de voz.(…)
-Oe cabrón, porque te quitaste ayer, no jodas, se puso chévere después. En serio puta si te molestaste por la sorpresita que te mandé, no quise joderte, pero entiende que tienes que olvidarte de Mariana y si no te coges a nadie jamás la vas a olvidar. La repetimos hoy que dices?. Me llamas pues un abrazo
Luego de escuchar el mensaje, las ganas de irme a la playa o por último salir de mi departamento se fueron a la mierda, las ganas de llamar a Angello y decirle cabrón a él porque nunca me dijo que se moría por Mariana y también decirle que en vez de un abrazo tenía ganas de demolerlo a golpes por todo lo que le dijo a Mariana en esa carta, pero una extraña voz en mí me hizo desistir de esa llamada tan aforado y opté por prender otro cigarrillo, para de alguna forma tranquilizarme y relajarme por lo que paso.
Supuse que estaba algo rencoroso por lo de Mariana, y en cierto modo entendí pues cuando uno está enamorado se vuelve loco, pero en sus palabras había algo raro y enfermizo lo cual me hizo dudar de la pureza de su amor, inclusive pensamientos de haberla obligado a Mariana a hacer algo que hubiese querido hacer, cruzaron por mi cabeza como un viento fugaz.
Ya, algo más tranquilo decidí llamarlo y aclarar todas las cosas, como patas que éramos aunque ya no sabía que pensar, tal ves solo era por conveniencia o por envidia ni idea, pero yo hasta antes de la carta lo consideraba mi mejor amigo(…)
-I: Angello ¿qué tal?, ¿en que andas?
-A: En nada, bien resentido eres Nacho, pucha de verdad quería ayudarte, pero de todas maneras disculpa.
-I: No te preocupes, yo también exageré algo.
-A: Franco, hay que hacer algo hoy pues.
-I: Ya normal, plan de 9 te recojo a tu depa. También quiero hablar contigo de algo sobre el pasado.
-A: Ya empezaste cabrón, pero ya normal. Te espero bro.
-I: Ok, nos vemos un abrazo!


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